El Presente y la Atención
En el presente está la clave me decían. ¿Que presente?, ¿a qué se refieren?, no entiendo, parecen solo palabras al vacío.

También me decían, la clave es la atención. ¿Atención? Me preguntaba yo. ¿Atención a qué? No entendía realmente.
Es que, si todo queda en la teoría, es decir, solo en explicaciones, es difícil entender esto del mundo espiritual.
Creemos que es normal sentirse mal, estar enojados, estresados, angustiados, con culpas, etc. Creemos que es normal, porque nos pasa todo el tiempo y vemos que, a nuestros vecinos, referentes, figuras de autoridad, etc., les pasa lo mismo.
No es normal andar sintiéndose así, a cada rato, o todos los días, o muchas veces. Definitivamente No.
¿Por qué no? Porque somos seres espirituales. ¿Cómo lo sé? Por la bondad y sensibilidad que hay en cada uno de nosotros. Muchas veces esto está escondido, pero al conocer a la persona, verá que alguna vez le mostrará esto.
La Comprensión
¿Tú sabes que eres un ser bondadoso, sensible y espiritual? Con esos juicios espantosos en tu cabeza es difícil creerse esto. Pero de que lo eres, lo eres. Lo sé, aunque no haya tenido el placer en conocerte directamente.

Si no me crees, déjame que te lo demuestre. ¿Cómo? Ya entendí a qué se refiere esto del presente y la atención.
Cuando digo que comprendo esto, no es algo intelectual, lo practiqué y lo comprobé. Además, veo como mis pacientes van teniendo excelentes resultados.
Aprende a sentirte bien y a disfrutar mucho, pero mucho más de la vida. En mi psicoterapia un objetivo importante es esto.
Yo sigo intentando ayudarme y sigo intentando ayudar a los demás. Honrar al ser humano, es honrar a la vida.