Consciencia de sí

La consciencia de sí mismo nos lleva a conectar con nuestra esencia. Esto sucede gracias al esfuerzo de desviar la atención de la mente y llevar así nuestra propia consciencia a nuestro mundo interno. Debemos aprender a diferenciar entre lo que es nuestro ego y esencia.

La conexión del ser humano consigo mismo es lo natural en nuestra especie. La realidad es que esto lo ignoramos y tampoco nos lo recordamos en las sociedades del día de hoy.

A raíz de esta ignorancia, no comprobamos ni reconocemos quienes somos realmente en el día a día. Sucede que la identificación con la personalidad, es una verdadera trampa para etiquetar con gran facilidad quien soy yo. Para que uno se conozca, debe buscar más allá de la máscara o el disfraz que tenemos para conquistar al mundo que nos rodea. https://psicologojuanpablomontes.com/sincronicidad-y-autobservacion/

La realidad solo ocurre en el presente

Cuando uno vive el momento presente, conectado con lo que me pasa, con lo que siento, investigando las claves corporales, siendo testigo del mundo interno, podre comprender mis necesidades urgentes y vitales. Esto nos guía hacia construcción del propio camino, donde comenzamos a conectar con nuestra fuerza interna. Esta es nuestra verdadera energía, que nos conecta con la luz o el tesoro interno de quien verdaderamente somos. Es entonces cuando se encuentra la llave para vivir una vida con un sentido pleno.

Esta energía es nuestra esencia, no así el ego. A través de esta energía, el gozo, disfrute, autenticidad, espontaneidad, flexibilidad y creatividad, entre otras cosas, el ser humano podrá ir desarrollándolas.

Ego vs Esencia

El estrés, la depresión, el vacío interior, son enfermedades que se observan con un índice altísimo en la población mundial actual, lo cual es algo que está ligado a nuestra propia desconexión con nuestro espíritu.

Nuestra esencia, que es el tesoro de quienes somos realmente, clama constantemente por ser manifestada. Ésta, al no ser escuchada, con nuestra atención plena, va trayendo como consecuencia una serie de toma de decisiones basadas en el ego, mente o personalidad.

Sensibilidad del ser esencial

Al observar nuestro ego o mente, veremos que se encuentra condicionada en gran parte por la energía del miedo, lo que nos lleva a perdernos totalmente del camino esencial para nosotros.

Al ser seres espirituales, los seres humanos vamos enfermando debido a esto. Por ejemplo, toda enfermedad física es una consecuencia de una enfermedad, en una energía más sutil en nuestro cuerpo. Lo sintomatológico a nivel corporal es una consecuencia de un problema más profundo.

La base estructural de nuestras malas decisiones, conductas insanas y pérdida del sentido, está en que perdimos nuestra brújula interna que nos lleva a encontrar la energía profunda de la vida. https://lamenteesmaravillosa.com/ego/

Nuestros hábitos más arraigados se encuentran en vivir conectados con nuestros pensamientos, con nuestra mente. Así con una facilidad suprema nos gobierna totalmente, si uno se es sincero. Si no está de acuerdo, compruébelo usted mismo. Tome consciencia y dese cuenta que sin hacer ningún tipo de esfuerzo, el palabrerío mental puede devenir en pensamientos negativos. Observe que éstos deambulan llevándole al futuro que suele ser incierto y dramático, o le arrastra a un pasado incompleto, nostálgico y majadero.

Además, nuestra mente se encuentra lleno de creencias y mandatos que nos rigidizan y distorsionan de una manera negativa la percepción de la realidad. De esta manera, nos empapamos constantemente por el miedo y la frustración, quedando entonces en un estado de descarga energética importantísima, para vivir una vida desde nuestra esencia.

La búsqueda de la felicidad

Si bien desperdiciamos muchísima energía en vivir la vida desde una mente que no ha sido domada, es claro además que hay otro cumulo de energía que derrochamos en el intento de estar controlando todo el tiempo nuestro medio ambiente externo.

Esto va ocurriendo, a raíz justamente de una de las creencias más arraigadas que tenemos los seres humanos en la mente. Esta creencia nos dice que si las diferentes áreas de mi vida están bien, es decir armónicas, sin conflictos ni preocupaciones, puedo ser feliz. Como consecuencia, nos vamos convertiendo en personajes sumidos en la ansiedad profunda de mantener, cueste lo que cueste, una vida sin altibajos, teniendo así constantemente altísimas expectativas de lo que ocurra en mi mundo externo, en lo que esta fuera de mí, fuera de mis manos.

Al tener expectativas del mundo externo, esto solo produce sufrimiento, tensiones y asuntos pendientes en diferentes ámbitos de nuestra vida. Con ello, el ser humano se va tornando dependiente, controlador y manipulador de su medio ambiente, creando rasgos infantiles profundos en nuestra forma de ser. https://www.gestiopolis.com/busqueda-felicidad/

Plenitud de la esencia

El darse cuenta de todo este tipo de identificaciones erróneas con las cuales vivimos la vida, trae autoconocimiento y serenidad, solo si se comprende, no desde la mente, sino desde lo que somos realmente. Esta es la esencia, la cual es una energía que no acostumbramos a manifestar y no pesquisamos la posibilidad sobre cómo acceder a ella.

Al reconocer entonces a nuestra esencia, la sabremos diferenciar del ego y sus máscaras. Reconocer a ambos, nos será fundamental para ir aprendiendo a conectar con la esencia y así a la vez a ir desidentificándonos de nuestro ego o mente. Así se logra ir domando y embelleciendo el ego.

Todo ser humano debe buscar experienciar su esencia. Solo así la mente puede ser embellecida, con la consecuente gran posibilidad de vivir la vida desde la fuerza de la aceptación, tanto del mundo externo como de nosotros mismos.